8 DE ENERO DE 2026
Dios me necesita tanto como yo a él
Quizá suene extraño, pero Dios desea encontrarme tanto, si no más, como yo deseo encontrar a Dios. Sí, Dios me necesita tanto como yo le necesito a él. Dios no es el patriarca que se queda en casa, inmóvil, y espera a que sus hijos vuelvan a él, se disculpen por su comportamiento, pidan perdón y prometan cambiar. Al contrario, él abandona la casa sin hacer caso a su dignidad al salir corriendo a su encuentro, ignorando las disculpas y promesas de cambiar, y los conduce a la mesa magníficamente preparada para ellos.Ahora empiezo a ver lo radicalmente que cambiará mi trayectoria espiritual cuando deje de pensar en Dios como alguien que se esconde y me pone todas las dificultades posibles para que le encuentre, y comience a pensar en él como aquel que me busca mientras yo me escondo. Cuando sea capaz de mirar con los ojos de Dios y descubra su alegría por mi regreso a casa, entonces en mi vida habrá menos angustia y más confianza.
Cuando el día comenzó a refrescar, el hombre y la mujer oyeron que Dios el SEÑOR andaba recorriendo el jardín; entonces corrieron a esconderse entre los árboles, para que Dios no los viera. Pero Dios el SEÑOR llamó al hombre y le dijo:-¿Dónde estás?
Génesis 3:8,9 (NVI)